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A
principios de 1996 pocos días antes de que comenzara
el campeonato Interclase de futbol 5, corrió
un tímido rumor por los pasillos de la universidad
que probablemente luego del campeonato se formaría
un plantel de futsal que representaría a la universidad
en pequeños campeonatos.
A las pocas
semanas que concluyó el interclase el rumor comenzó
a vislumbrar un poco de realidad gracias a varios llamados
que recibieron jugadores que participaron del interclase
por parte del aquel entonces “Centro de estudiantes”
diciendo que habría una prueba en el gimnasio
Juan Pablo II un Domingo por la tarde.
El tan ansiado
Domingo por fin llegó, nublado, carente de varios
grados centígrados y con vientos que más
que soplar...chiflaban. Nada de eso impidió que
a la cita llegarán más de cuarenta jóvenes,
generalmente vestidos con short de baño, championes
de correr, camisetas rotas, medias de distintos colores
y obviamente sin nada que indicara algo de “seriedad”
como vendas o canilleras. Éstos adolescentes
eran los que se habían ilusionado en ir a probar
suerte para, casi seguramente para la gran mayoría,
poder formar parte de algo grande por primera vez.
En el medio
de la cancha, de equipo deportivo, con un silbato colgando
del cuello y con cara muy seria, se encontraba el Sr.
Alejandro “Cabeza” Martínez responsable en aquel
momento de dirigir, coordinar, preparar y elegir el
aún no nacido Equipo de Futsal de la Universidad
Católica del Uruguay.
Luego de
transcurrir varios días de prácticas se
formó un primer “cuadro” conformado por Andrés
Iglesia, Rafael Freira, Víctor “Bola” Maidana,
David Silva, Diego “Duro metal” Berges, José
Brignoni, Ignacio Torres entre otros.
Los primeros
partidos representaban todo un desafío, emoción,
ansiedad y por más que se dieron todos los resultados
posibles en un partido....estábamos muy lejos
de conseguir los más importante, lo esencial
para lograr cualquier objetivo, lo que somos desde hace
un par de años, un equipo, un grupo.......UN
SENTIMIENTO.
Los primeros
años pasaron y con ellos también varios
jugadores y personajes, algunos descreídos de
un futuro promisorio siguieron su rumbo y otros quizás
bastantes más ilusos, se quedaron para sumar,
trabajar, sudar y ver en que quedaba esta historia del
“cuadro” de futsal.
Imposible
no recordar “leyendas” como, Gonzalo “Lemua” Lamela,
(perdiendo media oreja contra un palo y desmayándose
porque se dobló un dedo de la mano) Pablo “Senos”
Rocca (con su típica cara de “inexpresividad”),
Sebastán “Canario” Cardozo (Agarrado de varios
palos del arco rival con la cara roja por falta de oxígeno
a los 3 minutos de empezar un partido), Francisco “Pancho
– El Padrino” Bayley (Escupiendo varias nucas rivales),
el “flaco” Rotundo (Autor de la hermosa llave de judo
a la garganta de un brasilero en una copa UNISINOS luego
de haberse comido terrible caño), Richard Ware
(que enigmáticamente aumentaba constantemente
de peso práctica tras práctica) , Alejandro
Pagani, Gastón “Nenein” Iglesia, German Stipanick,
Jorge “George” Cabrera....en fin...varios personajes
que aportaron su granito de arena.
En esos años
y con el objetivo de ganar alegrías, roce, patadas,
experiencia, vestuario jugamos varios partidos amistosos
con varios equipos con mucha más experiencia
en el futsal que nosotros, como Boston River y Basañez.
Gracias a las vueltas que da la vida, la persona que
dirigía a uno de esos equipos y debido al alejamiento
por otros compromisos del “cabeza” Martínez,
iba a incorporarse al grupo un nuevo director técnico.
Desde la “república” de Florida, medio chueco
y con una altitud no muy destacada llegó el Sr.
Mauricio Fernández cuyo nombre fue sustituido
al correr de los años y a medida que entrábamos
en confianza por su apodo, “El Corto”.
Con su basta
experiencia en el futsal, en el manejar grupos y basándose
en su filosofía de trabajo, chistes (buenos y
malos) y cumbias, inmediatamente logró una ampliación
y unión del grupo y consiguió transmitirnos
una pasión y un conocimiento por el deporte que
practicábamos que hasta el momento desconocíamos.
Era momento
que la vida siguiera su transcurso natural y como todo
organismo viviente fue momento para que se renovara
el plantel proceso que no se ha detenido desde ese entonces.
En todo este tiempo han años llegaron el Ale
Laborde, Ariel Álvarez, Martín “El mono”
González, Nico Fernández, Nacho Amir,
El “bocha” Quevedo, Ignacio “Cachito Vignoli” De León,
Santiago Bayley, Guillermo “Pli” De León, Gabriel
“Palillo” Arena, Fernando Arenes, Pablo “plancha” Natero,
Pablo Penedo, Marcos Esteves, Diego Lanzaro, Guillermo
Santisteban, Miguel Lasa, José Lasa , Juan chavez
,Felipe “Felipao” Santisteban, Diego Pere....varios
de los cuales integran el actual plantel del equipo.
También
recuerdo al mirar fuera de la cancha varias personas
que nos ayudaron y creyeron en nosotros al irnos a ver
y alentar en varios partidos en uruguay y en el exterior,
como Willy Ware (que ya a esta altura se merece el cargo
de director técnico adjunto), el Gato Padrón
o el mismísimo Aldo, personajes que luego de
trasnochar seguían de largo para estar al firme
en la cancha a las 8 am sin chistar.
Resultados
dentro de la cancha? Todos los imaginables. Historias?
Miles. Anécdotas? Aún más, sentimiento
UNO SOLO “Las Nutrias”. Nombre misterioso que llevamos
desde hace muchos años cuyo origen tiene varios
relatos pero que el significado que tiene es un solo,
un SENTIMIENTO.
Poder y compartir
alegrías, tristezas, abrazos, lágrimas,
calenturas, puteadas y toda sensación que trasmite
un partido de fútbol, ver lo que nació
como algo sin mucho futuro y convertirse en algo que
nos emocione ES IMPAGABLE. El poder sentir y decir “YO
FUI, SOY Y SERÉ PARTE” es algo INIGUALABLE. Y
no se es parte solo dentro de la cancha, se puede ser
parte estando enfermo, lesionado, retirado, casado,
viviendo en otro país. Y en innumerables otras
situaciones.
Se suma,
se aporta y se es parte con la presencia en hora a las
prácticas, en un partido, llevando agua, lavando
camisetas, con una llamada, con el respeto a los compañeros,
ayudando con la página web, asistiendo a las
reuniones de la AUF, estando el pie del cañón
cuando nos precisen, resumiendo, con el COMPROMISO y
la PREOCUPACIÓN COLECTIVA.
Este año
dimos un paso HISTÓRICO, GIGANTE E IMPORTANTÍSMO
al unirnos al Club Universidad Católica. Invitación
que Marcelo Schupp nos viene realizando desde hace años
que hoy vemos concretada y la cual agradecemos ya que
entre otras cosas nos posibilitó entrar en la
profesionalidad.
Ahora nos
toca jugar con instituciones que vienen jugando hace
años a esto, que no son ningunos bebés
de pecho y que seguramente nos ven y dicen “Estos son
los conchetitos de la católica”, “los nenes de
mamá” y es NUESTRO DEBER COMO HOMBRES, COMO PARTE
DEL EQUIPO DE FUTSAL COMO PARTE DEL CLUB UNIVERSIDAD
CATÓLICA DE MANDARLOS A LA RECONHCA DE SUS MADRES
Y DEMOSTRAR DENTRO Y FUERA DE LA CANCHA LO QUE SOMOS,
VALEMOS Y REPRESENTAMOS.
Estos breves
párrafos no son ni siquiera una milésima
parte de nuestra historia, la cual todos hacemos parte,
simplemente es lo que recuerdo, siento y vivo. (y seguramente
me olvidé de muchas cosas).
Nada sería
más gratificante que ver ESTE SENTIMIENTO siga
por años y porque no décadas. Sentimiento
que muchos compartimos y el cual es FUNDAMENTAL transmitir
a las próximas generaciones para que esto sea
cada día mas grande, mas importante, que sea
parte de nuestras vidas y lograr lo que todo equipo
y grupo buscan LA TRASCENDENCIAEN EL TIEMPO.
Escrito
por Ignacio Torres |
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